Cómo combinar los colores de ropa y complementos.
24 sep

Cómo combinar los colores de ropa y complementos.

Combinar nuestro vestuario es mucho más sencillo de lo que parece. Olvídate del miedo a mezclar dos, tres o infinitas tonalidades. Al combinar nuestras prendas, debemos tener en cuenta algunos factores, como el color de nuestro pelo, el tono de nuestra piel, o si queremos resaltar el color de nuestros ojos. Por otro lado, también depende del estilo y los gusto sde cada uno.

Te proponemos ciertos trucos para saber cómo combinar los colores de tu ropa y poder lucir siempre estupenda con outfits increíbles y adaptados a las últimas tendencias.

Negro: considerado uno de los colores neutros, es el más sencillo de combinar ya que encaja con todo el arcoiris. También resulta el más adecuado para el todo en uno con looks monocromáticos, es perfecto para lucir elegantes en cualquier evento y potenciar la intensidad de los colores vivos, pero debemos evitar llevarlo con otros tonos muy oscuros como el azul marino o el marrón si no queremos conseguir un look demasiado apagado.

Blanco: como en el caso del negro, es el comodín perfecto para combinar con cualquier color. Gris, beige y la gama de pasteles si quieres algo más fresco y rojo o azul marino para demostrar seguridad y confianza en uno mismo, pero evita llevarlas con aquellas demasiado claras, como por ejemplo un amarillo muy apagado, ya que entonces no resaltará tanto, te verás más pálida y no tan favorecida.

Azul: color protagonista en la mayoría de guardarropas, y debes saber que combina genial con el blanco, ideal para crear un look navy muy de moda, pero también con el beige, el camel, el gris y tonos derivados del rojo como el granate o el burdeos. La intensidad juega un papel clave. En su versión más clara, utiliza otros tonos pastel de amarillo, rosa o malva, así como un marino para jugar con la variedad. Por el contrario, si es un azul fuerte apuesta por fucsia, blanco, mostaza, naranja o rojo.

Rosa: un caso similar al del azul en el que es la tonalidad la que marca sus parejas. Utiliza el gris y el blanco para relajar y el negro para añadir fuerza. Verde y marrón también encajan con el rosa más suave.

Rojo: aunque negro y blanco siempre suelen ser los más recurrentes, puedes atreverte con mezclas más explosivas como el antaño prohibido rosa.

Verde: en su versión militar permite un gran abanico de posibilidades no solo con los tonos tierra, si no con la gama de pasteles y neutros. Para su forma más oscura se reserva el amarillo y el naranja, y para el tono agua o esmeralda fíjate en el rosa. También puede resultar favorecedor contrastarlo con los colores comodín como son el negro y el blanco y con algunas tonalidades claras de gris.

Naranja: los tonos tierra y el blanco son sus amigos habituales, aunque gris y azul marino también pueden dar lugar a una mezcla interesante.

Marrón: Si no te atreves a probar con gris o verde, recurre a una opción segura y que nos encanta. Es llevarlo con otras tonalidades de su propia gama cromática como beiges, cremas, tierras, arenas, camel, etc,. así como con colores más cálidos como el naranja, el amarillo o el mostaza.

Amarillo: al ser un color cálido, sus aliados los encontrarás en la gama de los fríos como el azul o el verde. También granates y morados si no tienes miedo a destacar.

Morado: naranja, marrón, rojo, gris y, sobretodo, toda la gama de lilas y malvas para suavizar.